jueves, 31 de marzo de 2016

Tus ojos desnudaron mi alma.
Tu respiración alteró mi sistema nervioso.
Tu cuerpo encendió la mayor de las pasiones.
Aquí estoy, imaginadome tu cuerpo arqueado, poseído por el mayor de los orgasmos.
Afrodita siente envidia de lo que siento por ti, ella pensaba que era quién creo el amor, pero hasta que no vio mis sentimientos supo que ella no fue.
Mi corazón late de felicidad cuando te tengo al lado y late con ferocidad cuando me agarras con las piernas por la cintura.
En ese momento cuando no se sabe donde empieza una y acaba la otra.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Eres mi flor en medio de un campo en ruinas...


¿Rendirse? Jamás.

No entiendo tantas malas caras, tantas conversaciones soltando el tema con tanta sutileza.
Quieren que estés soltera.
Pero no lo entiendo, ¿no fui yo quién te hizo sonreír?
¿No fui yo quién te hizo feliz?
¿No fui yo quién te pinto el mundo de colores sin apenas tenerlos?
¿No fui yo quién te dio el corazón sin pedir nada a cambio?
¿No fui yo quién cambio tus lágrimas por momentos qué no se olvidan?
Yo soy tuya, pero tú eres para mí.
No tendría que meterse nadie, pero el mundo no es el paraíso que creamos tú y yo cuando unimos nuestras manos.
Tengo claro que no me voy a rendir, tengo todo lo que me hace feliz.
Tu sonrisa, tu cuerpo, tus besos, hasta tus lunares me hacen sonreír.
Que se calle el mundo entero, que no se metan en lo nuestro.
Ni familia, ni amigos. Que yo te quiero para los restos.
Mi vida es muy corta, empecé a vivir de verdad hace 2 años.
Te necesito hasta para respirar.
Me da igual que me pongan la soga al cuello yo no me voy a rendir.
Me enseñaron a luchar por lo que quiero, y resulta que eres tú.
Tu nombre me lo trae el viento, me dice que siga, que no me rinda, que eres mi vida, el motivo del latir de mi corazón.
La Luna me dice que ella me ayudará, que te enamorará en mi nombre un poco más.
Las estrellas me muestran el camino hacía tu habitación y la distancia ya no se ríe al ver que no pudo con mi determinación.
Ya no quiero vivir en la tormenta, quiero seguir teniendo el refugio de tu regazo.
Eres verano, mientras que yo sin ti soy el peor de los diciembres.
Me calmas como nadie.
Me comprendes como nadie.
Me amas como nadie...
Tengo 22 y jamás tuve algo tan claro.
Quiero que seas mi mujer, la madre de mis hijos.
Quiero luchar por ti, por mí, por lo nuestro.
No estoy insegura, quiero que seas mi familia.
Ya no estoy al filo del abismo, ahora vuelo gracias a ti.
Que se ponga el mundo entero en nuestra contra, que le prendo fuego.




Decidiendo que hacer en este día, miro hacía todos lados y tú no estas.
Las voces me torturan, me estallará la cabeza.
Familia yendo con mascaras para ocultar su naturaleza de víboras.
Y aquí estoy yo, andando como un zombie, no disfruto del sol, ni de la brisa.
Tu recuerdo es lo que me da fuerzas, pensar que te veré dentro de poco me llena de paz, pero es paz se desvanece como la niebla en la mañana.
Mi felicidad tiene un nombre, y ese nombre es Paulina.
Ella es mi calma, mi oasis en mitad del infierno.
Tiene mi corazón en sus manos.

domingo, 22 de marzo de 2015

Soledad

Soledad eterna, no me deja tranquila, lo peor es cuando se alía con la tristeza y entre las dos me violan en mi colchón.
Las paredes me gritan mis errores y la almohada se fue de mi lado cansada de que la golpeé.


miércoles, 18 de marzo de 2015

Quiero...

Quiero tenerte toda mi vida entre mis brazos para poder decir que te amo cada vez que despiertes y al dormirte decirte que serás mi sueño hecho realidad.
No olvides que eres lo mejor de mi vida, que eres la razón de que mi corazón ría con alegría por ti.
No quiero ser un tiempo solo, quiero ser toda tu vida, tus años, meses, semanas, días, horas, minutos y segundos.
No quiero ser un  juego que olvidaras en la esquina de tu mente.
Quiero recordarte toda mi vida que soy tuya, como tú eres mía, que aunque intentes cambiarme por otras piernas o por otras chicas, yo seré la única que sabe dónde tocarte, dónde besarte, dónde acariciarte...
Eres lo único bueno que tengo en mi vida, y será siempre así.
No podré cambiarte por nadie pues mi corazón se pondría en huelga y mis manos perderían la capacidad de acariciar otra piel que no sea la tuya.
Eres única y eres la única en mi corazón y será siempre así.
Quiero todo y lo quiero contigo...


sábado, 21 de febrero de 2015

Muerte, íntima amiga.

Un día, enfadada con la vida por la perdida de otro ser querido, decidí llamar a gritos a la zorra de la Muerte.
Tras varios intentos, me dí cuenta que sería una tontería pues ella nunca me daría la cara.
Que equivocada estaba yo, tras dar las doce de la noche. Una brisa helada me recorrió todo el cuerpo y al darme la vuelta... La vi.
Allí estaba ella, la imagen era preciosa y a la vez aterradora.
Ella estaba enfrente de mí, con sus cuencas vacías y piel blanca como la nieve.
Pero como muchos pensaran, no me dio miedo. Al contrario, me impuso tal respeto que casi era imposible mirarla de frente.
Pero aún así me arme de valor y le dije:
-¿Por qué haces esto Muerte? ¿Por qué te llevas a la gente tan joven?.
Ella, sin ningún sentimiento en la voz me dijo:
-Querida, lo mío es sólo un juego. Tú tienes una cuerda en tus manos, sostienes un trozo y yo el otro. Pero cuando te pones a tirar, me hace gracia entonces yo también tiro de esa cuerda. Hasta que me canso del juego y tiro con tal fuerza que al final puedo darte el abrazo que te conduce al sueño eterno. Pero aún así te doy tiempo para que hagas tu vida, unas veces doy mucho, y otras veces al estar cansada no doy nada.
No pido que me entiendas, pues no podrás. Muchas veces los mortales os ponéis la soga al cuello vosotros solos.
Con esas palabras se volvió a marchar dejando el mismo frío con el que apareció.
Desde entonces entendí que no se puede hacer nada.
La muerte sólo juega a un juego, que para algunos será justo, para otros será cruel.
Pero debemos asumir que siempre será ella quién gane...