viernes, 22 de abril de 2016

Sentimientos...

Nunca he hablado en si de lo que siento de verdad ¿sabes?. Sí, muchos escritos de amor hacia ella.
Es raro lo sé, no intentes buscar explicación al porque estoy contando esto ahora.
¿Alguna vez te has sentido qué estás sumida en la más profunda oscuridad?, yo sí y créeme no es nada agradable, pero cuando por fin salí de esa oscuridad no fue por mí, sino fue cuando hablé con ella por primera vez. Ya no había oscuridad y empecé a vivir en un mundo blanco y negro, no había colores de ningún tipo hasta que rozo su mano con la mía. Fue un roce tímido, apenas se pudo ver, pero ahí estaba.
En ese momento sentí como una explosión, que hizo que todo se volviera de colores, veía tal y como eran las calles, los arboles, el cielo... cada color en su sitio, brillante y un poco inquietante.
Al llevar tanto tiempo sumida en la oscuridad no sabía bien como vivir ahora en ese mundo que ella me enseñaba y que estaba segura de que había creado para nosotras dos.
Todo era interesante, las calles, los olores, su perfume, el baiben de sus caderas, su respirar, su altura, su pelo, su risa... Esa jodida risa que me hacía creer que los ángeles existían y que ella era uno.
Yo en ese momento pensé (y no exagero) que había muerto y que estaba en el cielo.
Pero lo mejor fue cuando nos besemos... Dios ese primer beso no lo olvidaré, recuerdo que me lo pidió, una suplica casi inaudible para los demás, pero bien clara para mí.
Cuando me atreví y rocé mis labios con los suyos (sí, fue solo un roce) sentí como si me atravesaran el corazón con una bala llena de adrenalina puesto que empezó a latir con fiereza, reclamando atención. Mi cuerpo volvió a cobrar vida...
Ese mismo día recuperé los colores y la misma vida, todo gracias a ella.
Tan solo en un día, 24 horas...
En ese momento me di cuenta de que no quería dejarla marchar jamás. Que lucharía con todas mis fuerzas para mantenerla a mi lado. Puesto que una persona no puede vivir sin corazón y eso es ella para mí, mi jodido corazón.
Pasaban los días y los meses... Cada vez deseaba más y más compartir el resto de mi felicidad con los demás, con mi familia y amigos.
Llegué al punto donde todo me daba igual y solo querían que supieran que mi corazón vivía en Sevilla y que tiene nombre y apellidos.
Así que después de la fecha de mi cumpleaños (que fue el mejor de mi vida... 21 años recién cumplidos y enamorada completamente de ella.) decidí dar un paso más y contárselo a mi familia...
Pero me corté cuando escuché hablar a varios familiares, el miedo se apoderó de mí e hizo que no salieran las palabras de mi boca, así que dejé pasar más tiempo para dar aquél paso. Por el cual me moría de ganas.
Una tarde, me arme de valor y fuerza (sentía como fuego en las venas, mi madre tenía que saber ya de lo que deseaba y quería a mi lado ya.)
Mientras mi madre se arreglaba para salir, le dije que se sentará un momento, que tenía que decirle algo.
Después de darle muchas vueltas se lo solté:
-Mamá... No tengo novio, y no creo que jamás tenga novio... Tengo novia, es una muchacha de Sevilla se llama Paulina y llevo con ella medio año.-
Sí, muy sutil no fui que digamos, pero se lo solté y me quité un peso de encima, mientras tanto mi novia me hablaba nerviosa perdía porque simplemente le solté:
- Mi madre ya sabe que eres mi novia, se lo acabo de decir.-
Sí, se cabreo un poco porque tendría que habérselo dicho antes, pero yo no podía aguantar más.
Lo que pasó después fue muy rápido y raro, puesto que mi madre me sacó a patadas del armario (literalmente)
Así que en menos de 4 días toda mi familia sabia de su existencia...
Llegó el día de presentarla (fue el mismo mes en el que lo solté y la presenté.) Mis nervios estaban a flor de piel, no sabía que hacer ni que decir, simplemente deseaba que todo saliese bien y si ese no era el caso tenía muy claro que me cogería el bus con ella rumbo a Sevilla. No podía dejarla escapar.
Por suerte todo salió a pedir de boca, mi familia la aceptó como una más.
Era la mujer más feliz del mundo... Lástima que mi padre no este vivo para poder ver la mujer que se convirtió en mi corazón, pero sé que esta orgulloso de mí y que le encanta su nuera.
En septiembre, el día de su cumpleaños decidimos contarle a su madre de lo nuestro así que viajé a Sevilla y me presenté delante de ella. A  Paulina no le salían las palabras así que lo solté yo, aún recuerdo la cara de mi querida suegra, fue sorpresa total.
Pero después de esa conversación Paulina podía ir a mi casa cada vez que ella quisiera...
Y yo ir a la suya.
Cuando llegó el momento de decírselo a sus hermanas estaba atacada... Aunque no me iba a rendir cuando llegué tan lejos con ella.
A mi cuñada mayor es que simplemente se me escapó, pero ella no me importaba mucho, era más la pequeña.
Pero cuando terminó todo y vi que salio fenomenal... Me relajé de tal manera que me sentía en una nube.
Por fin formalicé mi relación delante de todos, ya no tenía que esconderme más, que era lo que odiaba con todas mis fuerzas.
Porque esconder un amor tan puro y tan real se podría considerar pecado.
Después de 2 años y 4 meses sigo con ella. Es lo mejor que me pudo pasar... Si existe el paraíso yo sé que el mío es ella. No me cabe la menor duda.
Es la mujer con la que pienso construir mi futuro y vivir mi presente.
Mi familia ahora es ella, mi vida es ella...
Y aunque se acabe (que por mi parte jamás se acabará) ella seguirá siendo la mujer de mis sueños.
No tengo nada malo para ella, hasta sus defectos para mí la hacen perfecta.
Lucharé por ella aunque se ponga por medio su familia o la mía, jamás la dejaré ir.
No es una promesa vacía, es un juramento. Siempre será mi estrella, aquella que solo brilla para mí.