viernes, 10 de junio de 2011


Querré ahogarme, desangrarme o inflarme a pastillas,
tocar y acariciar mis venas con una cuchilla,
patadas en la boca estando atada y de rodillas,
o echarme gasolina y encender una cerilla.
Terminar con esta vida ya, de una vez por todas,
lanzarme a la bebida mientras todo el mundo llora.
Y cortar mi sufrimiento, de raíz a cal y canto,
porque así me sentiré, nadie podrá parar mi llanto.
Zambullirme en la piscina bien sujeta por el plomo,
morir atropellada sin saber porque ni como,
o echar veneno puro, cianuro en mi copa,
meterme sin descanso 1 par de gramos de farlopa.
Abrir la boca y apretar una pistola,
o mejor sobre mi sien y así destrozarme la chola.
Pegarme cabezazos contra el suelo hasta matarme,
o coger un cable de tensión y electrocutarme.
Es lo suyo, cuando esté muerta en vida,
cuando ya no tenga nada, y la cosa esté jodida..
Ha pasado el tiempo pero aun quedan cicatrices...

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