viernes, 10 de septiembre de 2010

No...más

Ya no puedo más.
Como un niño chico, busco los brazos de mi madre.
Temo al daño, pero ¿Quien no le teme a ese sentimiento?
Se que pienso en la muerte, cuando nada cambia.
Mirando a un pasado lleno de heridas.
Se abren pequeñas cicatrices.
Que muy tonta yo... Empiezo a echarles alcohol.
El dolor no es nada, comparado con el deseo de morir.
La crueldad de la vida, me demostró que abrir el corazón es igual que caer sin parar.
Las pequeñas brechas que tiene mi alma, no son nada comparables con las que tiene mi corazón.
El tiempo me demostró que reír sin tener ganas, seria peor que llorar entre sabanas.
No consigo dormir, pues las pesadillas me invaden.
Llenando mis pulmones de dióxido de carbono, me propongo a dejar esta vida.
Soy esa suicida que nunca consigue su propósito.
No paran de darme puñaladas.
Quien era, no es. Y quien era no lo creí...
Que complicada es la vida.
Se que ni te enteraras cuando mi vida acabe.
Pero no podre culparte, pues se que no soy nadie, para pedir algo de cariño.
Mirando al futuro me di cuenta, que todo acabara en el momento en que...
A mi cuello ate la cuerda

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